Tan cerca pero tan lejos a la vez,
dependiendo de donde se mire, se posicione el sujeto, en un punto fijo, y en linea recta o a sobresaltos hay otro punto que no está esperando, en otro destino, elegido, o casual, pero que nos afecta como seres humanos, nos vuelve inestables en nuestro deseo ferviente de llegar a la meta. Es decir, al otro punto.
No se porque buscamos los resultados desesperados, nos interesa el ya,
mientras el recorrido que es lo mas bello, lo dejamos de lado, queda distante, lejano, lontano.
No se, a veces imaginar que un camino me puede introducir por otros cruces de caminos, entre medio de ellos puede pasar que me detenga y no siga, pegue la vuelta o siga adelante sin mirar atrás.
Sin principio y sin final elijo vivir.
Sin saber que pueda llegar a pasar, a suceder, qué aventura podre descubrir, y que verdades delataré.
Me asombra la curiosidad de entrometerme poco a poco, allanar terrenos, selvas, bosques, caminos, dormir entre ruidos extraños, sonidos de la selva, de los ríos, de cascadas y algunas otras cosas inventadas. Soñar al aire libre mirando las estrellas, uniendo otros puntos mientras la textura de la noche poco a poco me abriga.. me cautiva, me va invitando a los brazos de Morfeo, que me espera, con ansias.
Adormecer canciones tarareadas, adormecer pensamientos que quedan en suspenso, como pequeñas luciérnagas intermitentes en la oscuridad, chispeantes, deseantes de ser capturadas o conductoras de algo, de alguien, ¿de qué?
Se cuelan por mis dedos historias contadas y por contar, voy sonriendo cada tanto, y me sonrojo con los ojos vendados. No sè que habrá cruzando el charco, el límite, la vara, la linea, cuando ya los relieves son otras fronteras mas amplias, y extensas, la cordillera no será mi refugio ni las lunas más bellas, de Marte, ni los soles antiguos de México, ni las estaciones, ni la naturaleza entera podrá.
Seguiré mi rumbo, navegaré, cruzare a pie, colectivo, bondi, taxi, bicicleta, subterráneo, escavaré mis amarguras y tristezas más profundas y esperaré a que pase el primer tren o barco que me cambie el aire, me perfume de otros colores y sabores, y me cubra de velos la imaginación tan prolifera y ansiosa de sentirme segura, recordada, y no Olvidada.
Le temo a esa inmensidad que se asoma como horizonte de futuro, como nuevos vectores de usinas creativas, de subjetividades diversas, entre ese impacto de culturas tan exóticas, tan tradicionalistas, o fundamentalistas, quiero probar, quiero cruzar, quiero sumergirme a ese tiempo, para amanecer recostada a la orilla de un mar, de un lago o de un río, a la vera del mismo, sin orillas, sin márgenes, como en el desierto, inmenso, extenso; eterno.
Me intriga saber qué harás cuando las notas mas lejanas de amor se nos cuelen por el aire, se licuen nuestros sentimientos más profundos, y esa puerta se cierre para siempre.
Y volver a nacer y no desconocer quién soy.
Espero sin prisas, espero olvidarte tranquila, que mi memoria sea un recuerdo hermoso de aquellos volátiles que vienen por si acaso, para abrigarnos, quitarnos nuestros miedos, nuestras cruciales jugadas, pero que no sean heridas, cicatrices dolorosas, dejar de ser lo que nunca fuimos, cómo se hace? Me pregunte tantas veces y sucede que no encuentro respuestas.
No quiero un cerrojo en mi corazón, y no sé si podré amor mio.
Volver a verte cambiaría mi suerte pero despertaría esas viejas noches de sudor y calor,
de sábanas mojadas y sentidos ocultos, donde cada mañana teñíamos de color amarillo el amor que sentíamos. Se verdecían las hojas d todos los árboles, y creía y volaba tan alto en tus brazos que no cabía una gota de pena, un desamor posible. un odio, un recuerdo tortuoso.
Ojalá seas esa canción bonita que queda para siempre retumbando en mis oídos,
seas la molesta mosca que ronda y silba por debajo, chillidos pequeños a mi oído,
ojalá seas esa corriente de agua que deja que todo fluya, y limpie.
O por qué no, ser la noche que me abrigue para siempre, sea mi sostén, mi mirada puesta al aire,
entregártela y jugar a que te encuentro entre destellos y foquitos pequeños,
jugar a que pronuncio tu nombre y me quedo tildada pensando en las aventuras vividas y las fantasías más puras.
Pensarte me preocupa, no me ocupa, pero es que todo me lleva a ti, amor.
Quizás mas tarde o más temprano, este cuento, termine,
y pueda volver a la cama, sin temores, sin extraños monstruos ni fantasmas del pasado,
quizás me cuides desde lejos,
quizás la distancia no fue en vano, y es la llave a otras puertas,
a otras hendiduras, a llaves de mil tiempos,
a otras mil cajas de pandora,
a otros sueños
deseo
que ella
no me mate,
no me ahorque con pesadillas de madrugada,
no me torture por las tardes,
ni me bese el cuello con veneno,
con dulces arrebatos, tentaciones locas,
ni perfumes importados.
Ojalá no se maquille tanto el día,
no pesen las horas
y mi boca
siga
por lo bajo
en la sombra de mis días
nombrarte sin dejar de sonreír.-